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Desde mi balcón natalino: Ictiosaurios; un descubrimiento formidable

    
Metidos en nuestros esquemas exitistas e inmediatistas, nos cuesta dimensionar el hallazgo formidable de ictiosaurios fosilizados  en el Glaciar Tindall.  Se regocijan sus descubridores, quienes metidos en la literatura paleontológica y geológica, se dan cuenta que este es un  hecho científico de nivel mundial. En los círculos académicos  y universitarios,  se está hablando de lo sucedido en Chile, en el interior de nuestro Parque Nacional Torres del Payne.

Son las instancias cuando nos damos cuenta de nuestro sub-desarrollo cultural. En  logros económicos, ya estamos a punto a través de nuestro ingreso  a la OCDE, a codearnos con las economías más respetables y confiables.
 
No obstante mostramos la hilacha al dar signos inequívocos de nuestra pequeñez intelectual.  En España a los nuevos ricos con  poco roce o torpes culturalmente les dicen  “Los Haigas”, ya que no  demorarán en  decir “haiga” en vez de “haya” en cualquier cóctel o conversación informal.

Somos pobres en resultados arqueológicos y  paleontológicos. Ninguno de los 346 puntajes nacionales de la última PSU ha optado por estudiar Antropología. En la mente de ninguno de nuestras inteligencias juveniles, está la idea de estudiar Paleontología, pues en Chile  como carrera universitaria no existe. Quienes realizaron tan importantes descubrimientos en el Payne han llegado a esta rama del conocimiento a través de la biología  o bien de la geología.
 
Dentro de esta última especialidad, son excéntricos quienes se inclinan por la búsqueda fósiles, y explicar al resto de los humanos los orígenes de la vida en la tierra. La mayoría opta por  buscar riquezas mineras.  El modelo dice que hay que estudiar carreras que llenen en bolsillo, no el espíritu.

Miremos el jardín del vecino. Mientras Chile no tiene más de una treintena de paleontólogos,  los especialistas de esta disciplina en Argentina suman  mas de trescientos científicos. Gracias a esta cantidad de profesionales, ellos han sido capaces de entregar al conocimiento universal  descubrimientos como el “Gigantosaurio”  y el “Argentinosaurio”.  Sus museos, como el de La Plata, son atracciones mundiales en materia de muestras arqueológicas y paleontológicas.
 
Esa riqueza, también hace grandes a nuestros vecinos y ellos lo saben.  No es extraño, por tanto, que el científico alemán Wolfgang Stinnesbeck, quien forma parte de la expedición del Payne, haya  proclamado incrédulo, agarrándose su  blonda  cabellera “ ¡cómo Chile no produce científicos en los campos de la Paleontología y Geología con tantos tesoros a la vista!”.