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DESDE MI BALCON NATALINO: ADIOS A UN TESTIGO DE NUESTRA HISTORIA

Escribe: Ramón Arriagada

 

 

 

 

 

Presiento que con la partida en su viaje sin regreso de Osvaldo Bustamante, se fue un testigo de parte importante de la historia de Puerto  Natales. Militante socialista, dirigente  del  estoico Sindicato de Campos y Frigorífico,  presenció  la lenta desaparición del latifundio más grande de  esta parte del continente,  la Sociedad Explotadora Tierra del Fuego.  Su padre le había trasmitido las vivencias de los períodos de esplendor de la gran empresa capitalista de la tierra.

 

Los años vividos por su camarada padre, fueron aquellos de la dependencia absoluta de Puerto  Natales  a las actividades de la   Explotadora.  Cuando las grandes masas de ganado proveniente de las estancias argentinas, también de propiedad  de la SETF, ingresaban  a Natales por el amplio pasadizo de lo que hoy es la Avenida Santiago Bueras. A través de los relatos de los mayores  conoció Osvaldo Bustamante,  lo sucesos del 23 enero de 1919, cuando en enfrentamientos entre operarios  de los frigorífico y carabineros,  se perdieron diez vidas, entre federados y uniformados. 

 

 

 

 

 

Porque, cuando la Explotadora pisaba, pisaba fuerte. Como volvió a suceder en enero de

 1936, cuando todos los dirigentes sindicales natalinos,  fueron en las bodegas de un barco  a parar a Valdivia, donde la Corte de Apelaciones de esa ciudad los declaró inocentes. Pero fue tal  el impacto de la resistencia  sindical, que  hubo de llegar  al canal frente a Natales el  mismísimo “Blanco Encalada”,  buque insignia de la Armada Nacional, con marinería( 427 hombres) para sofocar un nuevo estallido “tirapiedras”.  La existencia de sindicatos fuertes y con dirigentes  identificados con el bienestar sus asociados, la Explotadora hasta su término en 1967,  comprendió que no tenía al frente un tumulto de desarrapados.

 

 

 

 

 

En los años cincuenta, Osvaldo Bustamante, el militante, vería llegar a Natales un nuevo contingente  de mano de obra. Fueron  empobrecidos campesinos chilotes, que llegaban a trabajar al  sempiterno  y dadivoso mineral de Río Turbio. Su partido, el Socialista, se convertiría  con su líder natural Octavio Castro, en  el referente político mayoritario en las elecciones. Osvaldo, sus hermanos y compañeros eran los cimientos de esa voluntad política. 

 

 

 

 

En los años sesenta, la Explotadora  terminó por degradar los campos y se marchó. Con el golpe militar se interrumpió la ilusión  socialista en Chile. Con el retorno a la democracia, los socialistas que llegaron,  hablaban otro lenguaje político, que Osvaldo Bustamante  se resistió a  aceptar, por fidelidad a sus compañeros con los cuales habían compartido otros horizontes.

 

 

 

 

Amigo Osvaldo, aunque muchos no lo sepan, parte de la historia de tu Natales, te pertenece.