An error occured during parsing XML data. Please try again.

Contador

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy636
mod_vvisit_counterAyer1197
mod_vvisit_counterSemanal4926
mod_vvisit_counterMensual25911
mod_vvisit_counterTodos1695288

DESDE MI BALCON NATALINO:LA DICTADURA DEL CENTRALISMO

Escribe: Ramón Arriagada

Los potenciales candidatos a consejeros regionales, pasan por alto la paga y las atribuciones,  creen que con la elección universal,  las condiciones están dadas para ser ellos los parlamentarios de un poder regional, legionarios de una lucha sin cuartel contra la dictadura del centralismo.

Muchos sonrientes candidatos desconocen, que las cúpulas políticas jamás aceptarán - desde el centro - que se les dispare el federalismo, ni siquiera se intente o asome la autonomía de las regiones. El ejemplo para desvirtuar las aspiraciones autonómicas,  es recurrente por estos días;  se cita como a raíz de la crisis en España, varios gobiernos autonómicos  se han declarado en quiebra, recurriendo sin excepción a la ayuda de la metrópolis  política.

 

El nuevo  proyecto que se discute en el Congreso nuestro,  sobre gobiernos regionales,   es cierto,  considera la elección de un “Presidente Regional”, elegido por los consejeros regionales; pero  éste será una figura decorativa, como gato de yeso.  Su función será tan superflua y consistirá en : abrir, levantar, suspender y cerrar las sesiones del consejo regional.  Misteriosa y  transversalmente, en los círculos del centralismo le cierran el paso a la elección directa de los Intendentes.  Supongo porque en Santiago,   dicho cargo no tiene mayor figuración y connotación  como en regiones alejadas del centro político.

En el escenario descrito, no se vislumbran avances en descentralización, regionalización ni menos democratización del país.  Será una copia de lo que hoy sucede en las comunas de todo Chile con la excesiva alcaldización. Los municipios,  no son precisamente escuelas iniciáticas,  para quienes pretenden  hacer sus primeras armas en política.

Alcaldes con mentalidad autoritaria se transforman en pequeños tiranuelos, plañideros opinantes, dueños de la verdad y gestores de empleos a contrata y destajo para sus aspiraciones superiores.No piensan en las próximas generaciones, sino en las próximas elecciones.

Como no hay claridad sobre las funciones de los Cores a partir del 2014, cuanto tiempo le dedicarán, ni cuanto ganarán en el nuevo oficio, los  presuntos candidatos implicados, deberán arrimarse  a un candidato a parlamentario. Serán, por tanto,  parte del clientelismo político, supeditando  su accionar a la voz del amo.

 

Ayuda tan poco,  a quienes vivimos en las periferias del poder central,   el cuerpo legal en discusión, que un  comentarista sureño ruega a los futuros legisladores,  “modificar el actual imbunche institucional que quedará en las regiones”.