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DESDE MI BALCON NATALINO: PROXIMAS ELECCIONES: ESPERANDO LA CARROZA

Escribe: Ramón Arriagada

Hay una sensación térmica en la política chilena.  Quienes estudian el comportamiento social son enfáticos en afirmar,  que los procesos sociales se van repitiendo y todo lo que suceda es una repetición de acontecimientos ya vividos.  Estimación, tal vez única, para vaticinar lo que sucederá en las próximas elecciones.  No son pocos quienes  argumentan que estas serán “votaciones a ciegas”, pues la cantidad de nuevos votantes, si se entusiasman con ir a votar, alterarán impensadamente  los pronósticos.

Al parecer el elemento sorpresa se aleja cada vez más;  los votantes jóvenes siguen sin entender el lenguaje confuso de los adultos.  En Argentina en las recientes elecciones, pese a entregarles derecho a voto a los mayores de 16 años, pasó lo que estaba presupuestado; el Kirchnerismo no avanzó en sus posiciones y  tiende a desdibujarse en el espectro político.

En Chile, aquellos que visualizan  desde la derecha  con mayor amplitud de criterio el devenir, ya están presagiando una humillación en las próximas elecciones.  Temen que sea con  las mismas características de lo experimentado  por ese sector en las elecciones del año 1965;  cuando se pedía  desde la Democracia Cristiana  “Un Parlamento para Frei”, recién elegido Presidente el año anterior. En las parlamentarias de 1965, la Cámara de Diputados renovaba sus  147 integrantes, de los cuales los Partidos Conservador y Liberal de Derecha  tan sólo pudieron elegir 9 diputados.  Hasta el año anterior, dichos partidos habían compartido responsabilidades en el gobierno de Jorge Alessandri.  Fue tal el descalabro electoral, que dichas agrupaciones  pese a sus aversiones mutuas debieron formar un solo partido, el Nacional.

Hoy, desde la llamada “Nueva Mayoría” hay señales inequívocas de un triunfo latamente esperado,   al cual  han contribuido,  de manera importante  las señales de mala administración por parte de quienes se van.  Los ciudadanos no vieron  ni cercana la posibilidad de contar con el gobierno de los mejores. A la Derecha, los mejores, se les quedaron enredados en sus empresas personales.  Es tal  la confianza, que la campaña a nivel nacional,   para el “bacheletismo”,  entrará en una meseta, como esperando la carroza.  Los movimientos intestinos por los cargos será la tónica de la agrupación de centro-izquierda.  En Magallanes, no se renovaran  ni las gigantografías que el viento se llevó.

 

Los puñales tras las cortinas en la nueva coalición que nos gobernará deben ser de miedo. Ello, ha llevado al Presidente del PC, Jorge Tellier  a declarar “como medida precautoria tenemos que discutir en el Comité Central,  si vamos a estar dispuestos  a ingresar  a un  gobierno, si es que estamos dispuestos”.